MATERNIDAD VOLUNTARIA Y SEGURA

Se ha documentado ampliamente que los problemas de salud constituyen uno de los principales factores que conducen a las familias al empobrecimiento o las mantienen en esa condición. En el caso de la Salud Reproductiva de las mujeres, la morbilidad y mortalidad materna (MMM), conlleva efectos devastadores debido a que la madre juega un papel estratégico en la reproducción social, por lo que su ausencia temporal o permanente disminuye o elimina sus contribuciones económicas, sociales y afectivas al hogar y a la sociedad, a la vez que la supervivencia y la educación de sus hijos se ven seriamente vulneradas. Por otro lado, los valores socioculturales, formas de pensar y sentir sobre "ser mujer" y "ser hombre", están detrás de las acciones y comportamientos en los que se manifiesta la desigualdad de género. Tradicionalmente la menor valoración la han recibido las mujeres, ha derivado en consecuencias como discriminación, feminización de la pobreza, tardanza en los diagnósticos y tratamientos de padecimientos de salud así como sobrecarga en el trabajo de cuidado de la salud de otras personas.

A nivel mundial la muerte materna es la principal causa de muerte entre las mujeres en edad reproductiva. Cada día mueren cerca de 800 mujeres por causas relacionadas con el embarazo y el parto (UNFPA). Este problema también está vinculado con la violación de los derechos de las mujeres, en especial sus derechos sexuales y reproductivos.

En México la mortalidad materna tiene una expresión regional diferenciada en el país y muestra las inmensas desigualdades que existen en todo el territorio nacional; es decir, no sólo son las entidades más pobres las que presentan peores indicadores, sino que hay estados en los que ciertas regiones contrastan con las localidades más urbanizadas. Según datos del Programa Sectorial de Salud 2013-2018, el 61% de la mortalidad materna (MM) en el país se encuentra en municipios urbanos de 10 entidades federativas que son: Estado de México, Veracruz, Chiapas, Puebla, Distrito Federal, Guerrero, Oaxaca, Jalisco, Chihuahua y Baja California. Señala que el 60% de estas muertes ocurrió en mujeres de 20 a 34 años, de las cuales, más del 90% tuvieron atención prenatal en hospitales públicos y por causas prevenibles asociadas con la mala calidad de la atención.

El informe del Estado de la Partería en el Mundo (UNFPA, 2104) menciona que para lograr el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, materna y neonatal (SSRMN), los servicios de partería deberán responder a 3.1 millones de embarazos por año para el 2030. Y que el sistema de salud se deberá organizar para implementar de forma equitativa el personal de los servicios de SSRMN para cubrir por lo menos 251.4 millones de visitas prenatales, 41 millones de partos y 163.9 millones de visitas posparto/posnatales entre 2012 y 2030.

Por lo que se requiere continuar con la implementación de estrategias para promover la salud sexual y reproductiva con enfoque de derechos en el primer nivel de atención y fortalecer la atención materna y neonatal. Las estrategias para reducir la mortalidad materna se enfocan en: Acceso a la anticoncepción y planificación familiar, Atención del parto por personal calificado y acceso a los cuidados obstétricos de emergencia.